Foro virtual de análisis La educación básica y los desafíos impuestos por el Covid-19 y el confinamiento sanitario

¿Qué problemas enfrentan los maestros, los estudiantes y las autoridades por el confinamiento sanitario?

El problema que tanto docentes, estudiantes como autoridades enfrentan es que no se fueron construyendo políticas públicas con estrategias de coordinación y actuación para situaciones similares a esta, que en términos de condiciones de salud de la humanidad si habían sido previstas en escenarios de futuro o prospectiva que se publicaron desde por lo menos 2010 (1).

Al no haber previsión con políticas y protocolos de actuación, además de sensibilización de cuáles son los caminos y conductas deseables en estas situaciones de emergencia, al momento de decretar la emergencia sanitaria los tomadores de decisiones, en todos los sectores de la vida pública no sólo en la educación, tuvieron que emitir directrices sin poder conocer sus posibles alcances y limitaciones y se fue experimentando sobre la marcha.

Así llegamos al 23 de marzo con la suspensión de clases que fue una medida correcta y casi dos meses después, un día de mayo de 2020, los Supervisores de todo el país recibieron de la SEP un documento titulado “Lineamientos Generales para el Uso de la Estrategia de Aprende en Casa” el cual es un documento con bastante sensibilidad en diversos aspectos, por ejemplo, primero mostraba empatía hacia los estudiantes al establecer que las tareas o actividades en casa no deberán ser excesivas, que las condiciones de cada niño para proseguir con su educación en casa serían distintas y, por lo tanto, no debería sancionarse a los estudiantes que no pudieran desarrollar las actividades. El documento también mostraba empatía por los docentes pues pedía a las autoridades educativas como son los Jefes de Sector, Supervisores y Directores que proporcionaran apoyo a los docentes y a no requerirles evidencias, trámites, procedimientos, informes o documentos con la finalidad de comprobar el trabajo realizado con sus alumnos. Se trataba de priorizar el acompañamiento del aprendizaje de los niños y no el control formal del trabajo realizado.

Ahora, en situaciones de emergencia los mensajes necesitan ser claros y el primer problema con los Lineamientos referidos es que no es posible encontrarlos en la página oficial de la SEP. Puede ser un asunto menor pero es indicativo de los problemas de comunicación que puede haber. Es importante destacar que es un elemento para la coordinación de acciones. Además, la SEP no estableció un mecanismo de comunicación que aclarara dudas de Directores, Docentes y supervisores.

Además de lo anterior, las disposiciones que son voluntarias tienen un problema de fondo. Algunos niños, docentes y padres de familia podrán desarrollar actividades, pero otros no. En particular, en las familias que usualmente proporcionan ayuda limitada a sus hijos no es posible esperar que puedan realizar las actividades a distancia.

Como mencioné, en el sector no se cuentan con protocolos ni políticas que hubieran servido para sensibilizar a padres de familia, docentes y autoridades sobre la importancia de sus respectivas funciones o papeles a desempeñar para cuando llegara una situación como la que estamos viviendo.

Me explico, en México la ausencia histórica por parte del SEP de una política pública dedicada a fortalecer las relaciones entre la escuela y el hogar juega hoy un papel importante porque nunca se sensibilizó sobre la complementariedad que hay entre los esfuerzos que realizan los docentes en la escuela y la importancia de las actividades en el hogar. El reto es determinar cómo los padres de familia pueden complementar la enseñanza en el aula proporcionada por los maestros. Un ejemplo de la literatura que analiza el papel de los padres en la educación de un menor es la siguiente:

Hover-Dempsey & Sandler (1995 y 1997) (citados en Avvisati, et al., 2010: 10 (2)) encontraron que la participación de los padres de familia en la educación de sus hijos se establece mediante tres mecanismos: la transmisión de un modelo, el reforzamiento y la instrucción directa.

  1. La teoría del modelo predice que los niños van a imitar la conducta de sus padres. Los padres al invertir tiempo y demostrar interés en las actividades relacionadas con la escuela incrementan las posibilidades de que a los niños les vaya bien en la escuela (Modela).
  2. El reforzamiento indica los mecanismos por los cuales los Padres de Familia le prestan atención a sus niños, los felicitan y premian en conductas relacionadas con el éxito escolar (Refuerza).
  3. La instrucción directa es otro mecanismo que sólo existe cuando las familias tienen las posibilidades de brindar este apoyo (Instruye).

Los mecanismos psicológicos que son Modelar y Reforzar son relevantes porque incrementan el esfuerzo que realiza el niño para comportarse de maneras que son importantes para el éxito en la escuela, aquí nace el gusto por la escuela y por aprender, lo cual también va a influir en el desempeño o aprendizaje de los niños.

Se trata de habilidades No cognitivas que los PF transmiten a sus hijos y en donde se desarrolla el sentido de eficacia en la escuela, o de que es eficaz ir bien en la escuela.   

Entonces un primer problema es que no hemos tenido políticas que promuevan y sensibilicen sobre la importancia del involucramiento de los padres de familia y en un contexto como el de la emergencia sanitaria se requiere de la cooperación o buena voluntad de las partes y no en todos los hogares se da esta buena voluntad de manera natural, ya sea por desconocimiento de la relevancia o por la falta de condiciones de tiempo y ahora se añade la condición de acceso a medios electrónicos de comunicación.

Por ello, la situación de aprendizaje de cada menor ya era diferente antes de la emergencia y durante y después de ésta las posibilidades de continuar aprendiendo también serán diferentes. Por ello, los problemas antes de la contingencia, durante la emergencia y después de ella se verá que son parecidos pues se necesita construir esa relación de cooperación entre dos ámbitos distintos: la escuela y el hogar.

Otra situación no prevista en esta emergencia sanitaria es que al trasladarse el modelo educativo que se aplica en las aulas a los hogares, aunque no sea la intención, los padres de familia están realizando algunas de las labores de los docentes, labores que son especializadas en áreas de pedagogía y el trato a los estudiantes, sobre todo cuando hablamos de los niños de preescolar y primaria tenemos esta situación.

El problema aquí es aplicar el mismo modelo de enseñanza para el aula en la casa. Sabemos que se debió a la emergencia sanitaria, pero es una experiencia para plantearse seriamente en una educación aula-hogar. Cabe advertir que no se trata de convertir a los padres en docentes, pero sí de proporcionarles herramientas y orientaciones que les permitan ayudar a sus hijos. Para ejemplificar un tema, los pedagogos necesitan explicar a los padres cómo vincular una enseñanza, que en el aula es de fracciones, sistemas de medida y peso, a tareas que se desarrollan cotidianamente en casa. La SEP y los expertos necesitan pensar y diseñar métodos de aprendizaje que puedan desarrollar los padres. Otro aspecto es que los padres de familia pueden hacer observaciones en tiempo real del desempeño de sus hijos pero estas observaciones pueden tener un método que se debe proporcionar a los padres.

Otra situación que no es natural en la situación que estamos viviendo es la tradición burocrática de la SEP, en donde requiere tener el control de todo lo que sucede con la enseñanza en casa, lo cual no es posible porque las casas no son una extensión de la estructura burocrática de la SEP y, por lo tanto, no responderán con la lógica de un subordinado a las reglas de la SEP.

Lo único que hará que los intereses de los docentes y de los padres estén alineados, o que ambos se apoyen mutuamente, es comprender la relevancia de sus respectivos papeles. En este momento no es posible por la falta de preparación previa para comprender lo anterior, y con la actual confusión de responsabilidades en donde se le pide al padre o tutor que asuma parcialmente ciertas actividades del docente, particularmente la que implica mantener la atención de los niños en la clase impartida por televisión, es difícil diferenciar el papel de cada quien y su respectiva importancia.

¿Cómo preparar el regreso a clases y qué acciones se deberán tomar?

No tenemos certeza de cuándo ocurrirá este regreso y tiene que ser en condiciones de seguridad sanitaria para que el esfuerzo realizado hasta ahora valga el sacrificio. Cualquier decisión que apresure el retorno a las aulas puede hacer que se retroceda e inicien los contagios nuevamente, al menos hasta que no haya una vacuna a la que todos podamos tener acceso. Podemos pensar que el problema puede durar un par de años. En este periodo, todo mundo tenemos que aprender a pensar fuera de la caja para cumplir con objetivos de enseñanza y aprendizaje con los recursos disponibles de la SEP y los recursos disponibles en casa. En esto hay que tomar en cuenta la desigualdad de condiciones socioeconómicas de las familias. El capital cultural no es homogéneo entre las familias.

La SEP necesita considerar políticas y programas que tomen en cuenta cómo la desigualdad económica y cultural afectan el aprendizaje. Además, se debe tomar en cuenta que tenemos en México escuelas con aulas relativamente saturadas, en promedio con 30 niños, en donde no es posible separar a los niños una distancia adecuada para evitar contagios. A diferencia de otros países que tienen escuelas con grandes patios, gimnasios, salones para teatro y música, nosotros no tenemos esos espacios para separar a los alumnos. Esto es un problema crítico para la educación pública, pues esas alternativas no se ven factibles o son difíciles de instrumentar en México.

¿Qué perspectiva de transformación educativa de mediano y largo plazo se requiere?

Cabe recordar que la emergencia sanitaria estará presente por al menos 2 años en tanto no se elabore y se aplique una vacuna a toda la población. Si no cambia esta situación, el mediano y largo plazo pueden ser de 1 a 2 años. Es decir, el tiempo nos alcanzó.

Cada escuela representa a una comunidad escolar con recursos y características propias, nada es homogéneo, hoy más que nunca la diversidad se hace presente y plantea también diversas posibilidades para el aprendizaje.

Considero que la transformación educativa debe pasar por desarrollar procesos horizontales de gobierno en la educación donde sean creados espacios ágiles de comunicación y se incorporen en los planes de estudio los aprendizajes de las experiencias de los docentes, directores de escuela y supervisores, así como de los padres de familia y alumnos después de esta emergencia sanitaria.

Docentes y Directivos tienen experiencia como para desarrollar nuevas propuestas pedagógicas y de organización para la educación, donde se complemente la educación en el aula con la educación en casa.

Otro aspecto a discutir es desarrollar proyectos de educación remota. Como mencioné al principio, eventos como las pandemias son un riesgo latente, que puede tardar años, pero las predicciones nos dicen que seguirán presentándose y la experiencia nos advierte que este tipo de problemas de salud se están desarrollando con mayor rapidez o en lapsos de tiempo más cortos. Esta situación vuelve más importante que la SEP “piense fuera de la caja” y conduzca un programa con amplia participación de docentes, directores, supervisores.

Para recapitular sobre los temas que he tratado, propongo pensar en escenarios probables, posibles y deseables para la transformación educativa:

En el escenario probable, lo más inmediato, enfrentamos el problema de que las familias no tienen experiencia acumulada para desarrollar una actividad educativa en casa. Para los próximos meses, la SEP necesita contar con programas que definan el papel de las familias en la educación y que permita desarrollar capacidades de acompañamiento en la educación de sus hijos. Estos programas necesitan considerar el capital cultural de las familias donde algunas tienen más capacidad para ayudar en casa a sus hijos que otras. La educación a distancia reforzaría esa desigualdad. Los programas necesitan ser de fácil aplicación pero suficientes para que las familias puedan contar con una orientación bien informada.

Una tarea pendiente que se necesita realizar en esta emergencia y más allá de ella, es encontrar mecanismos para compensar las desigualdades entre las familias, no sólo económicas sino culturales. Las becas pueden atender problemas económicos pero la educación tiene dimensiones más allá de lo económico. Es necesario contar con un plan para desarrollar dinámicas de trabajo con las familias que se encuentran en situaciones de desventaja.

La educación como futuro posible, y me refiero a un futuro muy inmediato: el invierno de 2020, ya que aún pueden existir un riesgo elevado de contagios mientras la población no esté vacunada. Ahora tenemos disponible la educación a través de la televisión, pero éste es un recurso limitado. Conocemos el caso de la telesecundaria donde se requiere de un tutor, es decir no se sustituye la educación presencial, sólo al docente. Por otro lado, se cuenta con la herramienta de Google para educación que facilita la comunicación electrónica y el acceso a materiales y audiovisuales.

La utilidad efectiva de las clases por televisón y en la plataforma de Google educación sólo pueden determinarla los maestros y directores. Estos actores del sector educativo  tienen la palabra para determinar cómo usar estos instrumentos para desarrollar nuevos enfoques de enseñanza y aprendizaje. Me parece que para definir el futuro posible para un nuevo tipo de enseñanza y aprendizaje virtual, los docentes en servicio y los directores de escuela necesitan tener libertad tanto para hacer las valoraciones como para realizar propuestas de tipo pedagógico y organizacional.

La educación como futuro deseable, para los años 2021-2022, es un futuro aún incierto ya que se necesita precisar y definir una serie de componentes. Se necesita establecer en primera instancia: ¿qué queremos lograr?, ¿cómo lo haremos?, ¿cuáles son los recursos disponibles y requeridos?, ¿cuánto tiempo nos llevará alcanzar esos propósitos? Todo ello en un contexto de desigualdad económica y cultural.

En este momento hay que considerar que la SEP no tiene preparada una respuesta a las interrogantes con su estrategia de educación a distancia pues ésta fue una respuesta ante la emergencia sanitaria pero si será necesario que como cabeza del sector realice una evaluación precisa que identifique los elementos para desarrollar una educación remota, o virtual, que complemente la educación presencial en el aula. Sin esta evaluación no podremos establecer si estamos hablando de un futuro deseable como algo alcanzable o si sólo es una ilusión.

La emergencia por el COVID19 deja ver huecos en el funcionamiento del sistema educativo y al mismo tiempo muestra oportunidades para transformar la política educativa a partir de las experiencias de los docentes, directores de escuela y supervisores, así como de los padres de familia y los alumnos.

Referencias

  1. Enrique Ruelas-Barajas E y Antonio Alonso Concheiro, Los futuros de la salud en México 2050. México: Consejo Superior de Salubridad General, 2010.  Donde plantean que debíamos prepararnos para situaciones como la que ahora estamos viviendo.
  2. Avvisati, F., Besbas, B. y N. Guyon (2010). Parental Involvement in School: A Literature Review, Paris School of Economics. Paris.

 

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6 Comments

  1. Considero que falta abordar el proceso de actualizacion permanente dirigido a docentes y directivos. Por otro lado es importante reflexionar sobre el curriculim por que es una lista de temas algunos muy superficiales y algunas asignaturas muy cargadas de contenidos hay que revisar.

  2. Considero que tanto para las instituciones como para el gobierno este asunto genera muchas interrogantes y se ponen en tela de juicio aspectos que ya estaban inmersos en la sociedad más no se estaban poniendo en práctica. Como primer punto se encuentra el aspecto del aprendizaje puesto que siempre ha sido entre la triangulación docente-alumno- padres de familia quienes son los pilares principales para que el aprendiz logre adquirir aprendizajes debido a que hoy en día lo que realmente es nuevo es el aspecto de que aun la SEP no ha buscado la manera de como orientar a los maestros de acuerdo a cómo ejercer sus clases virtuales y tampoco brindan una orientación para que los padres de familia sepan de qué manera enseñar a sus hijos y mucho menos se analiza que no todos lo padres de familia tienen la misma cultura, habilidad, conocimiento y preparación para poder realizar una transposición didáctica. Por otro lado está el aspecto sanitario que realmente este es un punto que no dejará de ser sonado en sociedad ya que es parte muy importante para la salud y bienestar de todos solo que mucha gente hace caso omiso de todo lo que se pide a modo de ser necesario para evitar riesgos en la salud.

    1. Exacto, lo único que buscan esas personas es seguir su seguimiento a tales enseñanzas, con el fin de no dejar a los jóvenes pasmados ante dicha situación y si bien comentas en están en tela de juicio donde ellos mismo tiene que buscas estrategias en donde busquen lo mejor para los jóvenes estudiantes y para que no se vean afectados entorno a su educación.

  3. Efectivamente considero que muchos padres de familia, docentes y alumnos se encuentran tratando de adaptarse a la nueva “rutina” y los retos que implica aprender en línea. Ante esta situación, es muy importante que los padres y maestros se mantengan en constante comunicación y encuentren la mejor manera de que sus hijos continúen aprendiendo desde casa. Sin embargo como bien se menciona es una contingencia nada esperada por lo que la SEP aún no encuentra las mejores respuestas ante una educación a distancia, debido a que no sólo las instituciones tienen que implementar nuevas estrategias, toda la comunidad educativa se ve afectada. Los padres suman a las preocupaciones por la salud de sus hijos, el dilema de pensar que los chicos estarán en casa y cuál será la mejor manera de ayudarlos a sobrellevar este momento. Es por ello que cada escuela y cada docente dentro de ella, tiene la responsabilidad de orientar a las familias sobre cómo acompañar en este proceso ya que cada institución lo hará desde su particularidad y de acuerdo a su proyecto institucional, debido a esto, se necesitan de programas de fácil aplicación pero suficientes para que los padres de familia puedan orientarse y apoyar a las necesidades de sus hijos.

    1. Muy de acuerdos, los padres y docentes tiene la obligación de acoplarse ante dicha situación y para eso debemos de tener empatía , disposición de actualizarse y responsabilidad por lo que en verdad les gusta y tienen el interés, si bien los docentes tiene la vocación y ellos mismo saben que el estudiar y actualizarse ante estas situaciones es su deber y no porque sea su obligación si no que ellos saben que deben de seguir con sus enseñanzas para seguir brindando nuevos aprendizajes.

  4. Bastante claro deja ver esta información como esta la educación actual, efectivamente muchos cambios en todo el mundo y si bien México es uno de los países con un bajo porcentaje de la educación sin embargo en esta contingencia a puesto en marcha diferentes acciones que se están aplicando, me parece favorable el programa de televisión sin embargo como se menciona sin el apoyo de los padres no se logra, son situaciones complicadas y los padres y docentes tenemos la obligación de adaptarse ante dicho problema con el fin de seguir con tal programa para seguir enseñando a los jóvenes de nuestro entorno. Es muy triste leer que la educación se estará retomando al 100% como dentro de dos años y si se debe de tener en cuenta que si se decide retomar las clases presenciales hay que tener ciertas medidas para ya no contagiar más a la sociedad, la SEP busca estrategias donde todos tengan las posibilidades para realizar aquellas actividades, sin embargo muchos padres trabajan y no se percatan de que es lo que realmente necesitan sus hijos, se preocupan por la economía para que no les haga falta nada, pero y lo emocional de sus hijos, esto suele suceder porque no están moralmente acostumbrados a indagar de que es lo que realmente necesitan los menores y esto afecta en el aprendizaje de los niños, muchos docentes siempre promueven la convivencia familia pero el resultado no suele ser positivo ya que en ocasiones no son los padres que acuden si no los abuelos o tíos y eso en verdad no es muy favorable ya que la educación debe de estar a cargo tanto docente y padres.

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