Introducción
Los problemas socioemocionales están a la orden del día en las comunidades escolares. Partiendo de la idea de que la escuela no es un espacio aislado, sino un escenario donde confluyen dinámicas familiares y comunitarias complejas. En contextos vulnerados debido a las condiciones estructurales y dinámicas sociales (manifestaciones diversas de violencia, marginación, adicciones, inseguridad, pobreza, etc.), estos problemas tienden a intensificarse y afectar a toda la comunidad. Por tanto, cuando esto se traslada a la escuela, repercute tanto en el rendimiento académico como en la convivencia y el bienestar del personal escolar.
Lo anterior toma especial relevancia dado que la literatura revisada subraya que la infancia es una etapa crítica para la salud mental futura y que la atención de estas problemáticas suele ser limitada en contextos escolares con pocos recursos. Es por ello que un estudio se centró en una comunidad pesquera de la costa de Yucatán caracterizada por vulnerabilidad social, riesgo ambiental, violencia, alcoholismo y dificultades económicas, factores que influyen directamente en la vida emocional del alumnado.
Metodología
La investigación se desarrolló bajo un enfoque cualitativo, como parte de un estudio de caso (Vázquez Santos y Sánchez Escobedo, 2024). Participaron diez docentes (cuatro hombres y seis mujeres), la directora, la administradora y una psicóloga escolar itinerante que atiende varias escuelas. La información se recopiló a través de entrevistas semiestructuradas, grupos de enfoque, charlas informales y observaciones registradas en diarios de campo. El análisis se realizó mediante codificación abierta para identificar categorías y subcategorías emergentes. Además, como parte del proceso investigativo, se diseñó e implementó un curso de primeros auxilios psicológicos de cuatro horas dirigido al personal docente, y posteriormente se analizó la respuesta del personal mediante un grupo de enfoque.
Resultados
A partir de la inmersión en el contexto escolar y la recopilación de información con los informantes clave, se evidenciaron elementos relacionados con:
Manifestaciones conductuales del alumnado
Se identificaron conductas frecuentes de agresión verbal y física, burlas, acoso escolar, conflictos que escalaron a lesiones físicas, así como casos vinculados a abuso sexual ocurrido fuera de la escuela, pero con repercusiones en la dinámica escolar. También, desde la perspectiva del personal, se reportaron baja autoestima, desmotivación y problemas de atención.
Entorno familiar
El personal señaló que muchos estudiantes provienen de contextos familiares con violencia doméstica, divorcios conflictivos, consumo de alcohol y una mínima implicación parental en la educación. De esto último se comentó que en los primeros años de primaria la participación familiar es activa y consistente; y conforme se avanza a los últimos grados, se vuelve cada vez menor. Estas condiciones influyen directamente en el desempeño académico y emocional del alumnado; ya que los problemas conductuales y emocionales se reportan mayormente en estudiantes de tercer grado en adelante.
Respuesta institucional
Ante este panorama, se evidenció una falta de recursos especializados. La psicóloga escolar tiene presencia limitada y su intervención se centra más en aspectos de aprendizaje que en una atención profunda a los problemas que dañan el tejido social de la comunidad escolar. El profesorado reconoce la importancia del trabajo socioemocional, pero expresa limitaciones de tiempo, formación y responsabilidades curriculares. Por tanto, para abordar la educación socioemocional se requiere de una adecuada capacitación, pero también una adecuada descarga administrativa que contribuya a la disminución del desgaste laboral. En palabras de una profesora: “…para poder apoyar a mis alumnos, yo misma tengo que estar bien…”.
El taller de Primeros Auxilios Psicológicos
Ante estas necesidades latentes, un primer paso para abordar estas problemáticas fue la implementación de un curso de Primeros Auxilios Psicológicos [PAP]; esto, con el fin de brindar herramientas básicas al profesorado para responder oportunamente ante una crisis emocional y fomentar la importancia de capacitación en estos temas. A grandes rasgos, el curso fue valorado positivamente por su utilidad práctica y enfoque aplicado. Sin embargo, los docentes reiteraron que la atención socioemocional no debería recaer exclusivamente en ellos y recalcaron la importancia de contar con personal de psicología de tiempo completo.
Discusión
El estudio sostiene que el entorno social influye directamente en el bienestar emocional de la comunidad escolar, actuando como un determinante crítico de las relaciones entre los diferentes actores escolares y, en segunda instancia, el éxito académico. La percepción de falta de preparación del profesorado, junto con la carencia de personal especializado permanente, refuerza la necesidad de intervenciones estructurales más sólidas. Esta carencia no solo limita la capacidad de respuesta ante crisis inmediatas, sino que perpetúa un ciclo de desatención que afecta el clima institucional.
Se concluye que la capacitación docente es necesaria, pero insuficiente ante la complejidad de los problemas socioemocionales detectados. Si bien los talleres y cursos ofrecen herramientas teóricas, el profesorado a menudo se ve desbordado por realidades que superan su competencia pedagógica. Por ello, la incorporación de personal de psicología de tiempo completo se plantea como una medida urgente y justificada. Este recurso humano es vital no solo para atender directamente al alumnado, sino también para brindar un soporte técnico y emocional al personal docente, quien enfrenta un desgaste emocional crónico debido a la carga de roles que no le corresponden.
Asimismo, la investigación subraya que los factores de riesgo externos, como las dificultades económicas, la inseguridad o la violencia familiar y comunitaria, permean las aulas de manera constante. En conjunto, la investigación evidencia que, en contextos de desventaja social, la atención socioemocional requiere un enfoque integral que articule escuela, familia y comunidad. Es imperativo trascender las intervenciones aisladas o temporales, sustituyéndolas por políticas públicas sostenibles que trabajen de manera consistente y realista con la salud mental como un pilar fundamental del derecho a la educación. Solo mediante una red de apoyo sistémica sería posible transformar el entorno escolar en un espacio de bienestar y desarrollo humano.
Autores: Andrea Yahaira Vázquez Santos y Pedro Antonio Sánchez Escobedo | Universidad Autónoma de Yucatán
Estudio de referencia:
Vázquez Santos, A. y Sánchez Escobedo, P. (2024). Implicaciones de los problemas socioemocionales en escuelas primarias en desventaja de México. Revista INFAD de Psicología. International Journal of Developmental and Educational Psychology, 1(1), 27-36. https://doi.org/10.17060/ijodaep.2024.n1.v1.2647


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