Pistas para el uso de IAGen en la escritura académica en la educación superior

Introducción

La escritura es una actividad fundamental en la educación superior. Las personas de las diferentes áreas académicas de las universidades e Instituciones de educación superior escriben posicionamientos breves en sus cuadernos o en las plataformas de aprendizaje distribuido, redactan tareas, ensayos parciales, trabajos finales y eventualmente trabajos recepcionales. 

El desarrollo de habilidades de escritura, con independencia de la disciplina de adscripción, forma parte, del horizonte de egreso de los nuevos profesionistas. Médicos, biólogos, ingenieros, artistas, humanistas o administradores redactan documentos propios de una cultura disciplinaria, sean diagnósticos, artículos científicos, reportes técnicos, guiones teatrales, documentos legales u oficios administrativos. 

Escribir en educación superior forma parte del horizonte de desarrollo personal y profesional de las personas. La ortografía, ilación de ideas, manejo de tecnicismos, así como el empleo de formas discursivas y códigos lingüísticos dan cuenta de una forma académica de escribir, que es propia de quien obtiene un título universitario.  

Los documentos académicos guardan en sí mismos una escuela del pensamiento y una cultura disciplinaria que resulta ser relevante para la comunidad. Esta se observa en las formas de citar, sea en IEEE, APA7, MLA o Harvard, en los textos leídos y reportados e inclusive en las formas de estructurar documentos.  

Las prácticas eruditas de escritura se desarrollan en el aula, sin que se enseñen necesariamente de manera explícita. Esto se transmite a través de la retroalimentación que el docente hace directamente en los documentos escritos, a través del uso de la función de control de cambios y de la adición de comentarios en los documentos realizados por los estudiantes o pares académicos. Es en los cuadernos, hojas o en los procesadores de palabras donde se ejecutan y transfieren acciones editoriales y disciplinarias a quienes están aprendiendo a redactar textos académicos. 

El empleo de la Inteligencia Artificial Generativa (IAGen) para la elaboración de este tipo de textos no es incorrecto, siempre y cuando su uso no comprometa el desarrollo de las habilidades de escritura de los estudiantes de la educación superior, su posicionamiento crítico y su honestidad académica. 

Qué se aprende al escribir

La escritura académica es parte importante de la formación universitaria. Es, en acto, una forma de plasmar el carácter disciplinario del desarrollo profesional. Sirve para que las y los profesionistas aprendan sobre cuestiones disciplinarias en torno a: 

  • Las tradiciones, formas de ser y de actuar en la disciplina de adscripción 
  • La estructura y formatos comunes de los documentos generados en una disciplina académica dada 
  • El léxico disciplinario, uso de tecnicismos y jerga del campo 
  • El contexto institucional, local, estatal, nacional y global 
  • Las teorías, argumentos, nociones, conceptos y siglas de uso común; y
  • El manejo de referencias propias de una escuela del pensamiento. 

Cuando y como usar la IAGen en procesos de escritura 

 La IAGen podrá ser utilizada en la construcción de textos académicos siempre y cuando:

  1. Se trascienda la impostura;
  2. su empleo sea honesto, ético y moderado en función de lo que es considerado como correcto por la comunidad académica; y 
  3. no comprometa el posicionamiento crítico e intelectual de quien escribe.

A continuación, se presentan algunas pistas para el uso de la IAGen en la escritura académica. Sus sugerencias se hacen a nivel de palabras, párrafos, o textos extensos. 

A nivel de la palabra

En ocasiones se nos escapa una palabra, la tenemos en la punta de la lengua, pero no termina por salir; o también consideramos que el término que usamos no está del todo bien o que una serie de sugerencias de sinónimos podría ayudar a tomar una mejor decisión al escribir. En esos casos la IAGen puede generar propuestas para la consideración del autor.  

En el caso de un artículo científico, la traducción sintética del listado de las palabras clave también podría funcionar, siempre y cuando no se esté solicitando el uso de palabras controladas, en cuyo caso la IAGen solo servirá como una primera aproximación al término previa validación de las nociones en el tesauro indicado.

A nivel de párrafos

En algunos casos, la IA se podrá emplear para la traducción de una idea, de la voz de un informante o de la cita de un texto escrito en un idioma distinto al empleado en la redacción final. Si se trata de un artículo científico que deba incluir resúmenes en español, inglés, o portugués, la traducción del resumen original a los otros dos idiomas podrá hacerse con IAGen.

El empleo de la IAGen para la corrección de estilo, la mejora de la cohesión entre párrafos o la reducción de redundancias tendrá que ser aprobado por la comunidad académica, las políticas editoriales (para la elaboración de una tesis, una ponencia o un artículo de revista) en caso de no estar explícitamente aceptado este uso deberá omitirse.

A nivel de secciones de un texto

El empleo de una IAGen para intervenir grandes apartados de un texto suele ser indeseable. Aunque si podemos identificar una sección que podría ser mediada por la tecnología: la de las referencias bibliográficas. El cambio de un formato editorial a otro puede simplificar el trabajo sin comprometer el posicionamiento crítico de quien escribe. La tarea de cambiar las referencias del estilo APA 6 al APA 7 podría ser asistida con un copiloto de escritura o con la ejecución de un prompt tendiente a la realización de la actualización de las referencias. Los resultados –incluyendo la correcta disposición de las itálicas, la inicialización de los nombres y la validez de los enlaces– deberán ser en todo momento revisados de forma atenta y exhaustiva por el autor del texto.

A nivel de documento 

La intervención de un archivo de texto con una herramienta de IAGen no es una tarea aceptable en la academia salvo que se trate de una traducción o cambio de formato. Para leer un texto escrito originalmente en otro idioma, la traducción al español mediante una IAGen podría ser adecuada siempre y cuando esta acción no reemplace la lectura atenta del material.

Esta traducción resulta ser un recurso valioso para facilitar el acceso a textos originalmente escritos en otros idiomas, pero no exime al académico de realizar una lectura del texto fuente para evaluar en la medida de sus capacidades lingüísticas los contenidos del material.

Declaración del uso de la IAGen  

En todos los casos –en un artículo, en una tesis, en un ensayo, en un trabajo final o en una participación en el foro de discusión del curso– se deberá incluir al final del documento, o al pie de cada página una declaración de uso de la IAGen, que incluya el prompt empleado, la liga a la conversación que se entabló con la tecnología, la herramienta o gran modelo de lenguaje usado, la fecha o versión que se usó y en su caso el flujo de trabajo empleado en apoyo a la redacción.  

Palabras finales

Que esta reflexión, amable lector, sirva para inspirar a las y los docentes y estudiantes en el uso crítico, conmensurado y apegado a las tradiciones de la disciplina de adscripción de la Inteligencia Artificial Generativa.

Autor: Dr. Alberto Ramírez Martinell | Presidente del Comité Directivo 2026-2027, COMIE

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